Santa Maria de Covet
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Las seis figuras restantes de las archivoltas interiores siguen manteniendo una elaborada simetría.
59. Vista parcial de las arquivoltas
60. Simetría en las arquivoltas
61. Lado derecho de las arquivoltas
En el punto central de cada una de ellas y bajo la representación del pecado original cuyo negativismo se evidencia, aparecen dos ángeles con las alas desplegadas en actitud de elevación. El primero de ellos sujeta la cruz como señal de la iglesia o bien de sacrificio y redención, el siguiente ángel ha perdido su mano junto al instrumento que ostentaba, por lo que no podremos saber con seguridad si se trataba de una espada a modo del ángel guardián que Dios colocó en la puerta del Paraíso o cualquier otro elemento similar.
62. Parte central de las dos arquivoltas, con los ángeles elevándose y contrapesando el grupo negativo central de la arquivolta exterior.
63. Ángel sujetando posiblemente una espada
64. Ángel sujetando una cruz.
A cada lado de éste último, parecen otros dos ángeles que ataviados con escudo y lanza clavan esta última en las fauces de un dragón al cual mantienen bajo sus pies. Sin duda uno de ellos se refiere a Miguel, posiblemente el de la parte derecha y el otro podría ser perfectamente cualquiera de los tres arcángeles restantes, pero faltan atributos para identificarlo correctamente.
Junto al presunto Miguel hay otra controvertida representación.
Un hombre aparece sujetando por el cuello a un par de aves de difícil identificación, se habla de palomas o tórtolas aunque me inclino mucho más por águilas. Su lectura iconográfica resulta poco clara y podría tratarse de cualquiera de los diferentes personajes a los que se les asocia con aves, Noe tras salvarse del diluvio, José con las tórtolas en la presentación al Templo o en el caso de águilas podríamos inducir a creer en la personificación del triunfo de alguna virtud, quizá el reposo del espíritu tras el control de las emociones.
En la parte contraria y junto al otro arcángel vencedor del mal, aparece según todos los indicios la escena de Daniel entre los leones, aquí Daniel aparece en la actitud de orante mientras los leones lamen sus pies. Sin duda una escena muy frecuente en la época medieval donde el mensaje de esperanza en la salvación era frecuentemente mostrado bajo esa representación. También aquí como sucede con el personaje que sujeta las dos águilas se relaciona con un mensaje del triunfo sobre los aspectos negativos del alma humana, lo que conlleva un mensaje de salvación espiritual.
Proponemos un esquemático resumen en el siguiente gráfico, pensado para que podamos hacernos una idea de las distintas imágenes que aparecen en la portalada.
Esquema iconográfico de la portalada de Covet.
Sobre la portalada un total de 7 canecillos a modo de ménsulas que soportan el saliente del tejado superior. La meteorización a la que se han visto afectadas impide en muchos casos la identificación del elemento decorativo.
Empezando por la izquierda observamos que el primero de ellos contiene un personaje con un instrumento en las manos, probablemente un músico, tocando una especie de flauta larga. Los dos siguientes, el segundo y el tercero, bastante desgastados aparentan contener hojas o alguna especie de planta. El cuarto canecillo podría contener un animal , quizás un león o un cuadrúpedo, bajo el que aparece claramente una flor de cuatro pétalos.
69. Ménsula 1. Músico
70. Ménsula 2. Sin identificar
71. Ménsula 3. Hoja decorativa ¿?
72. Mensual 4. ¿Animal? y flor
El quinto canecillo o ménsula esta parcialmente desaparecida, aunque parece contener una figura (asoman dos pies en la parte inferior) cuya identificación es imposible. El sexto canecillo contiene de nuevo alguna hoja o planta. Finalmente en el extremo derecho, en la séptima ménsula, aparece una escena algo mas complicada de reconocer. Se trata de dos figuras que se abrazan, parecería en un principio la escena del encuentro entre Maria e Isabel, pero no encaja por estar una en el regazo de la otra. También podría ser la virgen con el niño, aunque no se alcanza a distinguir el nimbo crucífero que identificaría a una de las figuras con el niño Jesús.
















