Sant Benet de Bages
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FICHA RESUMEN Monumento: Sant Benet de Bages Localidad: Sant Fruitós de Bages (el Bages) - BARCELONA Descripción: Monasterio del siglo X reconstruido durante fianles del XII, con nave de planta de cruz latina, transepto, claustro y resto de dependencias de varios periodos. a Elementos destacados : Iglesia, portalada y claustro. a Planos: planta, sección transversal , sección longitudinal, alzados y claustro. Enlaces específicos: Montsanbenet. Bibliografía específica
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VISITAR EL MONASTERIO.
Puedes visitar la pagina web del monasterio para consultar horarios de visitas: http://www.monstbenet.com/ca/reserves
UN POCO DE HISTORIA.
La fundación del monasterio de Sant Benet de Bages va ligada al noble Sala, de la familia de los vizcondes de Conflent, el cual, según consta en el acta de consagración de la iglesia, lo levantó en una de sus propiedades. No obstante no llegó a tiempo de verlo terminado y continuaron la obra sus hijos Isarn i Unifred. Sala puso el monasterio bajo la dependencia directa de San Pedro de Roma i dispuso que los abades debían ser escogidos entre los miembros de su descendencia. Hacia el año 950 fue a Roma donde obtuvo los privilegios. Se cree también que durante su visita a la Santa Sede obtuvo las reliquias de San Valentín, que transportó hacia su monasterio donde permanecieron a partir de entonces.
01. Vista general del monasterio
Los primeros documentos conservados son un borrador del acta de fundación del monasterio, redactada por el propio Sala el año 967, un documento que fiscaliza la donación, también del propio Sala, de los bienes otorgados al monasterio, que los define en casas, huertos, tierras cultas e incultas, bosques, garrigas, prados, pastos, conductos o riegos, viñas, frutales y no frutales, que tenga tanto por compra como por trueque, en el condado de Manresa, quedando sujeto a San Pedro de Roma con la condición de pagar a la Santa Sede 30 sueldos anuales. Este documento de donación aparece fechado el 28 de setiembre del 967.
Mientras se construía, el cenobio tenían una especie de encargado llamado Abbo, fiel a los fundadores, que dirigió la construcción y tuvo cuidado de las propiedades, y que más tarde se convirtió en abad.
03. Vista exterior de la iglesia y sus campanarios
La consagración oficial de la iglesia se realiza el 3 de diciembre del 972 en presencia del obispo Froia de Vic, el obispo Guisad de Urgell, el obispo de Barcelona, el vizconde de Osona y el hijo heredero de Sal Isarn, entre otros personajes. El conde de Barcelona Borrell no estuvo presente pero firmó posteriormente el acta. En esta se confirmaban los bienes donados por los fundadores y se reflejaban las donaciones de los asistentes. Además, por decisión episcopal, la comunidad pasó a regirse por la regla de San Benito, a quien fue dedicado el templo, conjuntamente con la Santísima Trinidad, San Pedro y San Andrés.
Establecida ya la comunidad a mediados del siglo X, el titulo de abad pasó a manos de los descendientes de los fundadores. Así, el 984 Adalberto, ahijado del hijo de Sala, sucedió a Abbón. Su actuación fue tan nefasta que fue expulsado hacia el 993. Le sucedió otro familiar, Seniofred, la gestión del cual tampoco fue del gusto de los monjes, tal como se refleja en el memorial que escribieron posteriormente. Murió en 999, en la época que Almanzor devastaba la región. Arnulf, el obispo de Vic, aprovechando estos momentos de penurias y batallas, consiguió de roma que fuera cambiada la disposición de Sala en la nominación de los abades, y, juntamente con el conde Ramon Borrell de Barcelona, colocaron para abad del monasterio a Ramió, canónigo de san Pere de Vic. Su actuación es loada en el memorial antes mencionado, donde se explica que en su largo mandato (unos 30 años) enderezó el monasterio. El 1106 consiguió una bula papal por la cual el cenobio tenía por única jurisdicción y protección la de Roma, eximiéndolo de cualquier otra.
El año 1075, y como a consecuencia de la reforma eclesiástica de Cluny, paso a depender de Sant Ponç de Tomieres, del Lenguadoc. Esta dependencia se termino alrededor del año 1105 sin conocerse la causa exacta, y el monasterio recobró la independencia y volvía a tener abades escogidos directamente por la comunidad.
Los siglos XII y XIII abrieron un periodo de calma y tranquilidad en la vida monástica, solo alterada por una incursión almorávide que destruyó la iglesia, reconstruida posteriormente y consagrada en parte el año 1212.La etapa de mayor esplendor económico fue para San Benet la comprendida entre los siglos XIV y XV. La llegada de la peste negra en 1348 que dejó al monasterio con sólo dos monjes marcó el inicio de un periodo de declive.
02. Vista general del monasterio
El 1593, a raíz de una petición de Felipe II, el monasterio perdía su independencia y pasaba a depender de Santa María de Montserrat y, a su vez, de la congregación de San Benito el Real de Valladolid, de quien dependía el monasterio de Montserrat.En el s. XVII se convirtió en lugar de descanso de monjes ancianos. El 1633 sufrió un importante incendio que lo perjudicó gravemente y se alteró el interior del edificio. El 1835 el monasterio fue vendido y paso a tener otros usos, hasta que el 1908 fue adquirido por la madre del pintor catalán Ramón Casas, la cual lo restauró bajo la dirección del arquitecto Josep Puig i Cadafalch. Esta restauración hizo desaparecer edificios y ruinas de la parte este del claustro, entre la cuales, la antigua sala capitular. El 1931 fue declarado monumento nacional.
DESCRIPCIÓN.
Del monasterio de Sant Benet de Bages se conservan hoy en día del edificio del periodo románico la iglesia, la cripta, los campanarios y el claustro. A este conjunto se le añaden antiguas dependencias monacales de épocas posteriores, como la despensa y el dormitorio gótico, o algunos edificios utilizados como residencias construidos durante los siglos posteriores y sobre todo reformados a principios del s. XX.
Desde el exterior se observa que los muros están realizados a base de bloques de piedra calcárea de regular tamaño y buena calidad, aunque de aspecto vasto y severo. Los muros son lisos y están bien aplomados, los bloques quedan bien encajados, dejando poco sitio para la decoración exterior que solo consiste en arcuaciones ciegas bajo las cornisas de los muros laterales de la nave, o con ménsulas bajo las cornisas de los muros del transepto y ábside, siempre bajo la cubierta inclinada a dos aguas y en algunas de las oberturas (puertas y ventanas) del edificio. Por ejemplo, la ventana que se abre en el brazo norte del transepto dispone de dos capiteles decorados con aves y elementos vegetales y la que se abre en el frontispicio dispone de igual modo, aunque hoy no se hayan conservado los capiteles. Exteriormente, excepto los casos indicados, todas las ventanas aparecen sencillas y sin decoración, excepto alguna arquivolta en los casos ya indicados.
07. Fachada oeste
La iglesia es un edificio de una sola nave de planta de cruz, con transepto sobresaliente y cabecera rematada con tres ábsides, de los cuales solo el central es sobresaliente, abriéndose las dos absidiolas laterales en el interior del muro este. La bóveda de cañón que recubre la nave central queda ligeramente apuntad, y se refuerza con 3 arcos torales intermedios que se apoyan sobre parejas de pilastras insertadas en los muros laterales. De estas pilastras situados en el muro norte se tiene constancia desde el exterior, puesto que quedan reforzados mediante contrafuertes de regulares dimensiones.
La bóveda de cañón apuntada alcanza el muro oriental sobre la abertura del ábside principal, y en el transepto se repite de modo a la de la nave central. Dos grandes arcos de medio punto separan los brazos norte y sur de la central.
10. Ventanal ábside
11. Ventanal brazo N transepto
12. Decoración de capiteles del ventanal Norte del transepto
13. Ventanal en fachada principal
El ábside principal se abre mediante un muro semicilíndrico que soporta una bóveda de cuarto de esfera. Tres ventanas se abren en el muro, de doble perfil arquivolta y columnas, adornadas con lo que otrora fueran capiteles con decoración en forma de aves y elementos vegetales y que hoy, tras el paso del tiempo, no se han conservado.
Los absidiolos se perfilan de igual modo abiertos en el interior del grueso muro oriental. Una ventana permite el paso de luz al interior de los mismos.
El muro de remate de los brazos del transepto dispone también de ventanas, desde el interior la del lado norte aun conserva la decoración de uno de sus capiteles, con un gallo o ave con cresta en cada cara del mismo. En el brazo sur, poco o nada se conserva de la ventana.
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