Sant Joan de les Abadesses
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INDICE> 1. HISTORIA | 2. DESCRIPCIÓN | 3. HISTORIA ARQUITECTÓNICA | 4. DECORACIÓN EXTERIOR | 5. DESCRIPCIÓN INTERIOR | 6. DECORACIÓN INTERIOR | 7. CLAUSTRO | 8. DESCENDIMIENTO
3. HISTORIA ARQUITECTONICA DEL MONASTERIO
Esta distribución que hemos descrito no es más que el resultado definitivo de una restauración a la que se vio sometido el edificio a principios del siglo XX. A pesar de las muchas modificaciones sufridas por la edificación durante los siglos anteriores (desde el siglo IX), la restauración devolvió el estilo románico y la decoración lombarda de la construcción realizada en el siglo XII.
Poco o casi nada se sabe de la construcción inicial del siglo IX, cuando la primera fundación de Guifré, tan solo se conocemos que se edificó sobre un templo ya existente, probablemente de origen prerrománico. Es también muy probable que a raíz de la entrada de monjes tras la expulsión de las abadesas a principios del XI se realizara algún tipo de ampliación de los recintos para dar así cabida a un mayor número de usuarios del mismo. Tampoco se tiene constancia de dichas modificaciones.
La noticia mas antigua que se refiere a un edificio propiamente dicho aparece en el año 1150 con la consagración de las nuevas obras. La estructura actual del edificio pretende ser un espejo lo mas similar posible al edificio resultante de aquella reforma, con la gran cabecera y la girola del ábside central, los absidiolos perimetrales y los dos ábsides laterales como continuación de las hipotéticas naves laterales de la iglesia. Puig i Cadafalch en su estudio del monasterio dedujo la realidad de esta supuesta girola, que recorrería en forma de media circunferencia todo el perímetro del ábside central. Según sus observaciones, la bóveda de crucería apoyaría en el muro absidial sobre los altos capiteles que se disponen radialmente (capiteles números 41, 48, 53, 86, 91 y 98). Si observamos estos capiteles, de los cuales solo permanecen como originales el 41 y el 98 (el resto son réplicas modernas) veremos que su tamaño es mayor acorde con la robusta columna adosada al muro sobre la que descansan. Por el extremo interior, la bóveda de la girola se apoyaría sobre un muro corrido también en forma semicircular que podría estar levantado sobre un arco de dobles pilares con un esquema similar al de Sant Pere de Besalù. En el plano adjunto adaptamos nuestra visión de la hipótesis expuesta por Puig i Cadafalch.
08. Planta de la cabecera probable del edificio del s. XII
09. Sección longitudinal ideal del edificio del siglo XII
10. Sección transversal ideal del edificio del siglo XII
El tramo anterior desde el crucero al deambulatorio dentro aún del ábside central quedaría formado por una bóveda de cañón o quizás también de crucería, sobre los cuatro pilares rectangulares que estarían dispuestos igual que los que podemos ver hoy en día. Estos fuertes pilares, desentonarían algo con la ligereza que supone el arco columnado de la galería, pero servían como base soporte al campanario situado sobre el centro del ábside. Según E. Junyent este campanario se levantaría sobre un cimborio rectangular apoyado en los cuatro pilares, que con la ayuda de pechinas se transformaría en un octógono de dos pisos con ventanas, similar al existente en Camprodón o Santa Eugenia de Berga, y rematado con cubierta a cuatro aguas. El documento sobre el que se apoya esta opinión aparece en el año 1193 en el que uno de los abades lega en testamento cierta cantidad de dinero para la culminación del mencionado cimborio o torre del crucero. Acompañando al campanario central, otros dos de menor o iguales dimensiones, se levantarían sobre el espacio comprendido entre los ábsides laterales y el ábside central, donde hoy aún arrancan dos escaleras de caracol (ver plano de planta). Nos atrevemos a ofrecer un renderizado elaborado a partir de las propuestas por E. Junyent e incluso de Puig i Cadafalch (ver planos en bibliografía).
11. Imagen del edificio románico finalizado en el siglo XII según nuestra propuesta
12. Imagen del edificio románico finalizado en el siglo XII según nuestra propuesta
Esta sería la Imagen del edificio románico que se consagró en 1150. De la existencia de un claustro en el lado norte no hay duda alguna, puesto que destacan las 3 columnas con capitel halladas a finales del s.XIX, así como tampoco del existente en el lado sur, y que atendería a la doble utilidad del monasterio como sede de una comunidad masculina y otra femenina. El claustro norte seria el de los monjes, mas grande y que ocuparía toda la extensión de la nave. El femenino sería de menores dimensiones, permitiendo la entrada desde el exterior a la nave por el portal de las canonges.
13. Sección perspectiva propuesta para el edificio del siglo XII
A partir de entonces se han sucedido las remodelaciones y/o ampliaciones estructurales. Así en el 1244 el abad Ramón de la Bisbal fomentó la fortificación del edificio para hacer frente en las guerras contra Francia. Mas tarde, en el XIV, Pedro IV ordena la elevación de los muros absidiales para convertirlos en torres de defensa en su afán por defender cada edificio cercano a la frontera.
Otro punto de inflexión es el ya mencionado terremoto del 1428 cuando el campanario central se derrumba sobre el ábside central, destruyendo toda la girola y parte de la cabecera. La reconstrucción no cuenta con dinero ni medios suficiente y se restituye la parte derrumbada con cubierta de madera sobre los pilares rectangulares centrales.
14. Ampliación de la zona de la cabecera
Y para terminar, en el XVII se derrumba parte del ábside central para levantar un camarín de estilo barroco para dar cobijo al “Santísim Misteri”.
Las restauraciones iniciadas en el 1891 para limpiar, sanear y descubrir los restos del claustro románico y posteriormente las iniciadas en 1912 por Puig i Cadafalch en la que se derruyen las fortificaciones de los siglos XIII y XIV, se reponen y reconstruyen algunas de las absidiolos y se limpia parte del interior duran hasta el año 1925 y terminan por darle el aspecto actual del edificio. La única parte que no se toco por la existencia del retablo barroco fue el interior del ábside central, finalizada la guerra civil y al desaparecer éste en el conflicto dicho retablo fue posible su limpieza y reconstrucción. Tampoco se rehizo la girola, sustituyendo la cubierta de ésta con la techumbre a dos aguas que vemos hoy en día.

