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| FICHA RESUMEN | ||
| Monumento: Monestir de Sant Joan de les Abadesses | ||
| Localidad: Sant Joan de les Abadesses (el Ripollés) | ||
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| Descripción: Antiguo monasterio benedictino, femenino en sus inicios, del siglo IX del que solo nos quedan su iglesia con cabecera de girola y absidiolas y su claustro gótico, sobre uno antiguo románico. | ||
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| Elementos destacados : Cabecera con absidiolas, descendimiento. | ||
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| Planos: planta | ||
| Sin enlaces específicos | ||
| Sin bibliografía específica | ||
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Plano interactivo de situación. Ampliar |
UN POCO DE HISTORIA
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El monasterio femenino de Sant Joan de les abadesses, se fundó en el año 887 por el entonces conde de Barcelona, Girona Guifré el pilos, bajo el nombre original de Sant Joan de Ripoll, y bajo las reglas benedictinas con el propósito de cumplir dos objetivos: ayudar al proceso de repoblación de la zona recién arrebatada a los musulmanes y aportar patrimonio a la familia del conde, en concreto a su hija Emma, destinada a ser la primera abadesa del monasterio.
Hasta que Emma ejerció en el cargo de abadesa en el año 898, el monasterio quedó bajo la tutela del conde de Barcelona y sobretodo del obispo de Vic, Gotmar. A partir del gobierno de Emma, el monasterio contó con una comunidad de mujeres, que se vio ampliamente beneficiada por Gotmar y por un precepto de Carlos el Calvo, del año 899, en el que se le dotaba al monasterio de una total inmunidad y protección de sus bienes, sobretodo frente a cualquier poder civil o político. Probablemente fue Gotmar el que gestionase las condiciones de dicho precepto, conocedor de la familia de Emma, ya que poco después se demostraron los recelos y demandas que los hermanos de Emma realizaros en contra del monasterio. Mas adelante, ya en el 913, todas las villas y aldeas de la Vall de Sant Joan quedan bajo la jurisdicción y protección del monasterio, confirmándose incluso el derecho de los residentes del valle a no acudir a la 'host' (huestes) convocadas por el conde.
Todos estos beneficios adjudicados hicieron que el poder económico del monasterio creciese rápidamente e, las donaciones se ivan sucediendo y las posesiones de la abadesa se extendían hasta Perpiñan y Girona, fundando iglesias y parroquias por todos las zonas repobladas, llegando casi hasta los límites de la misma ciudad de Barcelona.
Las abadesas del monasterio se fueron sucediendo, siendo siempre personas vinculadas a las familias condales catalanas. En total hubo 5 abadesas, fueron éstas:
- Emma (892-942), hija de Guifré el pilos
- Adelaida (944-951), hija del conde de Barcelona Sunyer y viuda del conde de Urgell Sunifred
- Ranlo (955-961), hija del conde Dela I de Empuries
- Fredeburga (964-994), hermana de los condes de Cerdaña Sunifred, Miró y Oliba (el Abad Oliba)
- Ingilberga (995-1017), hija bastarda del conde de Cerdaña Oliba Cabreta
El resto de abades podeis consultarlo en la tabla adjunta en el margen derecho.
Hasta la fundación del monasterio de Sant Pere de les Puelles en Barcelona en el año 945, fue el único gran monasterio femenino de los condados catalanes de la época. El final de la comunidad femenina fue trágico y penoso, al menos así nos lo cuentan los textos que de ellos nos hablan: el mes de diciembre del año 1016, el conde de Besalú, Bernat Talalferro, acudió a Roma con un notable séquito, del que formaban parte sus hijos Guillem y Guifré, su hermano Guifré, conde de Cerdaña y Oliba, abad de Ripoll, así como una representación de dignatarios del obispo de Vic, el ardiaco, el primiciero y el sacristán. Ante el papa, en Roma, acusaros a la abadesa y a las monjas de una conducta moral escandalosa, antes ya habían informado de este hecho los abades de Ripoll y Camprodón. La personalidad y integridad demostrada por el entonces abad de Ripoll y luego obispo de Vic, el abad Oliba, hacen creer que las acusaciones podrían ser ciertas. En realidad, la tradición del desmadre de las monjas de Sant Joan a pasado a ser un hecho popular, ligado desde hace mucho tiempo a las leyendas del 'Comte Arnau'.
01. Vista general del exterior. |
El papa Benito VIII expidió una bulla el 26 de enero de 1017, en la que tras acusar de ' meretrius de Venus ' (meretrices de Venus) a las monjas, abolió la comunidad y colocó en su lugar una comunidad de clérigos bajo la regla canonical aquisgranesa, sujeta a la Santa Sede.
Dejando a un lado si los hechos fueron verdaderos o no, esta claro que Bernat tenia buenos intereses personales y económicos si desaparecía la comunidad del monasterio, ya que a parte de conseguir la desaparición de la comunidad, el papa también le concedió la creación del obispado de Besalú, dentro del ámbito del cual quedaba inscrito el monasterio. Así Gufré, hijo de Bernat, se convertía en obispo de Besalú y abad de Sant Joan de Ripoll y Santa María de Besalú. Posteriormente, la diócesis perdió su lugar y desapareció y el monasterio quedo bajo el gobierno de la comunidad de San Víctor de Marsella, al igual que el resto de monasterio del condado de Cerdaña (incluidos Ripoll), hasta el 1111, que bajo la orden agustiniana quedó de nuevo bajo la jurisdicción de la Santa sede.
La iglesia que nos queda hoy en día se consagró en el año 1150, concretamente el 2 de noviembre, fechándose una anterior consagración de un templo existente ya en el año 887, momento de la fundación del monasterio.
05. Planta general del monasterio |
EXTERIOR
Del monasterio de Sant Joan, tan solo nos queda hoy en día la iglesia románica del siglo XII y el claustro del XV.
![]() 04. Vista exterior desde el suroeste |
05. Vista exterior absidiolas |
La iglesia, de planta de cruz latina, es de una única nave de 51 metros de longitud y 8 de ancho, cubierta por una bóveda de cañón y rematada con una monumental cabecera compuesta por un transepto muy sobresaliente y de dimensiones similares al de la nave, y tres ábsides, el central muy grande de 36 metros de profundidad y con una girola complementada con otros tres absidiolas, de iguales dimensiones que los dos laterales. Sobre el presbiterio se apoya otra bóveda de cañón sobre cuatro pilares cuadrados, recibiendo el apoyo de bóvedas laterales en forma de cuarto de esfera. Según el arquitecto catalán de principios de s.XX Puig y Cadafalch, la distribución de la cabecera esta planteada para complementarse con tres naves, jamás construidas, posiblemente por la existencia de edificaciones adosadas a los laterales de la nave central ya existente. Se puede observar, ciertamente en la planta, que el claustro no esta adosado a la nave central, por lo que aparece un 'espacio vacío' entre la galería sur del claustro y la nave central, y es aquí donde estaría emplazada la hipotética nave lateral. A parte de esto, la profusa decoración que aparece en el conjunto de las girolas, no se corresponde con la austera y sencilla de la nave y el muro oeste del transepto. Si no tenemos en cuenta el monasterio cisterciense de Santa María de Poblet, nos encontramos ante una distribución única en Cataluña, ábside con girola y absidiolas radiales, de clara influencia francesa.
Los ábsides laterales, absidiolas y las ventanas están decoradas con dobles arquivoltas soportadas con capiteles decorados con diversos motivos, figuras y plantas, repitiendose tanto en el interior como en el exterior. Como ya se ha dicho, destaca el contraste decorativo entre la cabecera y el resto del recinto, incluso se observa que la altura del transepto no corresponde con la de la nave central, siendo esta última mas alta.
La cubierta de la cabecera no parece ser la original, la bóveda de cañón de la nave se alarga hasta cubrir el ábside, y esta apoyada sobre medias columnas en la parte, coronadas con capiteles y que dan una idea de girola similar a la de Sant Pere de Besalú. La disposición actual se debe a la reconstrucción; provocada por los daños ocasionados por el terremoto de 1428, cuando el campanario se derrumbó sobre la girola que rodeaba el ábside. El campanario no se reedificó hasta bastantes años después, situado al norte de la nave principal, y construido con planta cuadrada.
Todo el edificio está levantado con grandes bloques de piedra que forman lisos muros, solo rotos por las simples cornisas que inician las bóvedas de cañón en los brazos del crucero, apareciendo en el exterior una pequeña barbacana sostenida por ménsulas lisas. Desde el exterior se observa lo ya comentado, las ventanas se decoran de la misma manera que en el interior. Arriba de todo, una pequeña cornisa aguantada sobre ménsulas sostiene el saledizo de cubierta. En las testeras de los brazos del transepto y la nave central aparecen frisos de arcuaciones ciegas acompañadas de dos cenefas de dientes de sierra, típico en la zona ( Sant Pere de Camprodón), y bajo todo ello quedan las ventanas centrales acompañadas superiormente por otras en forma de ojo de buey.
Tres entradas permiten el acceso al templo: el portal de Sant Matéu en el brazo oriental del crucero, el portal de Sant Miquel, en el brazo occidental, que comunica con el claustro gótico, y el tercero a los pies de la nave , situado a mediodía, llamada la de las Canónges. De los tres pórticos destacaremos el de Sant Matéu y el de las Canonges:
![]() 06. Portal de Sant Mateu |
![]() 07. Detalle arcos |
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![]() 08. Detalle capitel izquierdo |
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![]() 09. Detalle capitel derecho |
- Pórtico de Sant Matéu : protegido exteriormente por un porche y unas dependencias situadas sobre el, construidas en 1620. Se cree que este portal comunicaba con un antiguo claustro desde el que se accedía a las dependencias de las monjas. Quedaría así la planta hipotética del monasterio dibujada, la iglesia situada entre dos claustros. Si recordamos la tipología de monasterio carolingio ejemplificada en el de Sant Gallen, comprobamos que existe la misma distribución: en este caso la explicación responde a adjudicar un claustro a la comunidad masculina y otro a la femenina. Volviendo a la observación de la portada, observamos que repite la decoración del interior de la cabecera, formando dos arquivolta apoyadas sobre cuatro columnas.
De las cuatro arquivoltas que se sitúan sobre el portal , la segunda y la cuarta merecen una observación detallada, pues contienen elementos ornamentales en forma de toda una banda de hojas de acanto (similar a la primera arquivolta en Ripoll) en la segunda y cenefas de tiras entrelazadas formando figuras geométricas sobre un cuerpo toroidal la cuarta. La primera y tercera carecen de decoración, y el tímpano permanece vacío.
Los capiteles interior izquierdo y exterior derecho de este pórtico están esculpidos con hojas y motivos florales, mientras que los otros dos restantes están figurados, cuentan con la misma imagen: una figura simiesca se mantiene semioculta detrás de una gran hoja, mientras dos hombres vestidos con ropas y botas, uno a cada lado, hacen sonar sendos cuernos a la oreja de éste, parece que con la intención de ensordecerlo. Si como normalmente en este tipo de representaciones, el hombre simiesco representa a aquel que comete pecado, interpretamos que los cuernos suenan en su oreja a modo de castigo.
Para acabar comentaré que entre cada par de capiteles aparece dibujada una forma, en la arista que separa los vanos. En el lado izquierdo reconocemos la figura de una águila , símbolo de benignidad, mientras que a la derecha no alcanzamos a distinguir la figura debido al estado de deterioro en que se encuentra, pero podría ser también otro águila.
![]() 10. Portal de les canónges |
- Pórtico de Les canónges: Decorado con idénticos motivos que en el interior de la cabecera, el pórtico se inscribe dentro del conjunto formado por una arquivolta sobre dos columnas. La arquivolta se compone de un sencillo arco toroidal, que apoya en dos capiteles, ambos de estilo corintio con decoración vegetal.
11. Detalle capitel izquierdo |
12. Detalle capitel derecho |
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![]() 16. Absidiolo lateral |
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![]() 17. Absiodolo lateral |
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![]() 18. Ábside lateral |
Desde el exterior, podemos circular alrededor de las absidiolas de la cabecera. Ya hemos dicho que la estructura decorativa de las ventanas y los paramentos se repite en todo el exterior e interior del bloque formado por la cabecera. Así, la iconografía de los capiteles que encontramos desde fuera los encontraremos también repetidos en el interior.
![]() 13. Vista Ábside central |
![]() 14. Ábside lateral |
![]() 15. Detalle ventana |
Existe un cierto juego de simetrías en cuanto a estructura y decoración si observamos tranquila y detenidamente las absidiolas y los ábsides laterales (ya veremos que desde dentro se repetirá). Denominaremos con el numero 1 al ábside lateral que corresponde al brazo sur del transepto (visto desde el exterior nos queda situado a nuestra izquierda), mientras numeraremos como 5 al ábside que corresponde al brazo norte (el que nos queda a nuestra izquierda). Los absidiolas del ábside central (que lío) las nombraremos como 2, 3 y 4 empezando por nuestra izquierda y acabando por nuestra derecha. Una vez aclarado esto, podremos constatar que se sigue una simetría central, es decir, que los ábsides 1 y 5 son idénticos en cuanto a estructura, los números 2 y 4 los son entre ellos, pero diferentes de los dos anteriores y el numero 3 es a su vez único:
Números 1 y 5 : la decoración exterior de los ábsides laterales es sencilla y apenas hay nada que destacar: una única franja a modo de cenefa divide el paramento curvado en dos partes, las overturas en forma de ventanas quedan sin ornamentación, con arco de medio punto y abocinadas y se sitúan sobre la línea divisoria.
Números 2 y 4 : estos dos absidiolas contienen básicamente la misma estructura que los anteriores, con la diferencia que son ligeramente mas altos y que el ventanal es también mas largo en altura. La franja divisoria permanece a la misma altura y sirve también de base para las ventanas.
Numero 3 : esta es el Ábside central y es la que contiene mayor riqueza de detalles. Tal como las contiguas, se divide en dos franjas en sentido vertical, pero esta contiene un total de 6 semipilares adosados al muro que lo dividen en 5 espacios horizontalmente. Cada uno de estos espacios mantiene la misma composición: la parte inferior cuenta con dos arcos ciegos de medio punto continuos, apoyados sobre pilaretes rectangulares y la parte superior donde los semipilares divisorios crean un espacio rehundido a la línea de muro con un arco de medio punto decorado distintamente cada uno de ellos, dentro del cual se inscribe otro igual, apoyado sobre dos columnas de sección circular de menores dimensiones. Los semipilares rematan con capiteles decorados y esculpidos, al igual que los pares interiores, proporcionados con las dimensiones de los pilares circulares y por tanto mas pequeños. En la parte superior del muro, bajo la visera del tejado, una franja remata el paramento.
Los capiteles de esta absidiola los observaremos de izquierda a derecha:
![]() 19. Capitel 1 |
![]() 20. Capitel 2 |
![]() 21. Capitel 3 |
Capitel 1 : El motivo de este capitel se repite ya en el interior. Consiste en dos pares de figuras que comparten la misma cabeza representadas por ancianos vestidos con camisas largas, mientras se recogen y tiran de las barbas con una de sus manos. Hay que hacer notar aquí, que todos los capiteles exteriores de la capilla central del ábside coronan su parte superior con una imposta con ajedrezado, similar a los taqueados jaqueses que aparecen en muchos otros lugares de la península.
El pilarete adjunto contiene otro capitel curioso, que como la mayoría, se repite en el interior. Se trata de dos elefantes enfrentados, que dan un aire exótico a la decoración, aunque parece ser que el artista no estaba demasiado familiarizado con estos animales, pues no tienen las grandes orejas típicas de los elefantes.
Capitel 2 : En este capitel se representan parejas de perros, que entrelazando sus cuerpos y apoyando las patas delanteras sobre los lomos de sus parejas, intentan alcanzar el fruto de unos árboles situados en el centro del capitel. Semejante al segundo capitel (ver imagen 51) encontrado en el claustro románico.
Los capiteles adjuntos, presentan una simple y sencilla decoración vegetal.
Capitel 3 : En este caso, aparecen en la parte superior del capitel dos figuras monstruosas, semejantes a basiliscos, que vigilan a su alrededor. Bajo ellos, unas grandes lenguas de fuego en las que se queman eternamente las almas, en forma de cabezas humanas, de los pobres condenados al infierno.
Los capiteles contiguos, mas pequeños también, contienen decoración y motivos vegetales.
Capitel 4 : Aquí se repite el capitel numero 1, misma distribución y mismas imágenes.
Los capiteles laterales se decoración con hojas y plantas.
Capitel 5 : Ahora se repite el capitel numero 2, mismos perros intentando alcanzar los frutos del árbol.
Al igual que los capiteles menores laterales, seguimos con la decoración vegetal.
Capitel 6 : Y finalmente se repite la imagen de las almas en pena en el infierno, vigiladas por las grandes bestias.
En este caso, el capitel lateral recrea el par del capitel numero 1 y sus elefantes sin orejas.
22. Capitel 4 |
23. Capitel 5 |
24. Capitel 6 |
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